lunes, 31 de agosto de 2009

Julio Herrrera y Obes y Paysandú: La pensión del horror (Primera Parte)

La vida nos lleva por motivos de diversa índole a subsistir en lugares horribles - debido a circunstancias que mejor cabe no aclarar - en nuestro paso por este mundo cruel.

¿Qué les viene a la cabeza cuando piensan en tales sitios?

Supongo que lejanos cantes de mala muerte- zonas ubicadas en la periferia de la ciudad- en los cuales uno habita en medio de dos casuchas de chapa, rodeado de vendedores de pasta base que cuelgan zapatos en los árboles, y suelen cobrarles un diezmo por no asesinarles, o violarles a sus hijas/os menores por la tardes.

Los entiendo...yo pensaba lo mismo.

¿Pero qué ocurre cuando el infierno está más cerca de lo que imagina; a tan sólo unas cuadras de su propia casa; en la zona centro de Montevideo?

Si usted camina en dirección Sur-Norte desde la Plaza del Entrevero por Julio Herrera y Obes hasta la intersección con Paysandú; encontrará “La casa de Usher”.

Dicho nombre lo consideré apropiado debido a su similitud con la tétrica mansión del famoso cuento de Edgar Allan Poe.

En realidad -dicha sea la verdad- dicha semejanza es solo algo aproximada.

La horripilante imagen de nuestra casa Usher autóctona, deja atrás a la original con creces.

La magnífica y terrorífica casa de Poe queda relegada - en comparación - a la experiencia de dar una vuelta en el tren fantasma del Parque Rodó cuando tenias 20 años de edad.

En esa Pensión del Horror viví dos años pesadillescos que han dejado en mí marcas indelebles y cientos de sesiones de ayuda profesional.

Sesiones que hasta el día de hoy no han dado resultado alguno; dada la magnitud de sucesos que transcurrieron allí.

Continuará…

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